martes, 14 de julio de 2020

Primera sesión de un Ciclo de webinarios del Ministerio de Ciencias. 13 de julio por Zoom


Resumen Anna Karin Gauding

El primer webinario se realizó este lunes 13 de julio y contó con la participación del Ministro de Ciencia, Andrés Couve, la Ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, la Coordinadora del Comité Científico y Directora del (CR)2, Maisa Rojas, y el Director del Centro de Cambio Global PUC y quien lideró elaboración de la Estrategia de Desarrollo y Transferencia Tecnológica de Cambio Climático, Sebastián Vicuña

Revisaron la experiencia de la vinculación entre ciencia y políticas públicas en la creación e institucionalización del Comité Científico de Cambio Climático. El primero fue organizado por el Comité  Científico para el cambio climático desde el Centro de Investigación sobre el Cambio Climático y la Resiliencia. El Comité Científico  se formó en 2019,  con el propósito de entregar  evidencias y  conocimiento sobre el cambio climático. En esta primera sesión se habla de la evolución del comité con el foco puesto en presentar evidencias sobre el cambio climático para la toma de decisiones.

Pregunta al Ministro Andrés Couve del Ministerio de Ciencias:
 ¿Por qué el Comité Científico?
 Hemos trabajado muy de la mano con el MMA. Comenzamos en diciembre 2018, cuando Chile recibió el encargo de organizar la COP25, y se articuló las instancias para el trabajo desde la comunidad científica. Maisa Rojas accedió a liderar el Comité para la COP 25 y las siete mesas. Se formuló un equipo de trabajo de 600 personas, con la producción de más de 20 informes temáticos. Se llevaron las conclusiones a la COP25. Este comité elaboró la estrategia, formando un gran equipo.  Nos hemos puesto nuevas tareas para el 2020 y ahora se va poniendo en práctica.

Pregunta a la ministra Carolina Schmidt del MMA: ¿ Desde dónde surge el argumento de que la ciencia no es negociable?
Cuando Chile asume la presidencia, el objetivo fue que la comunidad internacional le diera un rol esencial a la comunidad científica y que la ciencia no es negociable. Era bastante complejo, para colocar  la ciencia en un rol central en muchos países. Hubo una reunión de ministros de ciencia y la ciencia llego a ocupar un rol central, no un lugar secundario. El 9 de abril, Chile presentó un nuevo avance gracias a este actor clave que es el mundo científico. La ley marco de cambio climático se votará pronto. Hay un nexo entre la pandemia y la crisis con el cambio climático.

Maísa Rojas, directora del Comité Científico:   El propósito fue presentar la evidencia científica. para la toma de decisiones políticas.  Hay que recordar la estructura del Comité; el presidente le dio un rol al Ministerio de Ciencia, aunque la presidencia estuvo en el MMA, más 7 mesas sectoriales: agua, biodiversidad, ciudades, antártica, océanos, un consejo sectorial. Más de 600 personas se inscribieron en el trabajo. Se realizaron 26 talleres, 9 encuestas y 19 informes, con más de 100 recomendaciones. En el tema  adaptación se presentaron 4 informes. Transformación, adaptación, lineamientos en el plan de agua. 
La mesa de agua participo en varios subtemas. En el caso de ciudades se trabajó en gobernanza, adaptación y mitigación y se sacó un compendio. En mitigación fue un trabajo especial, con el foco de trabajar con los ministerios, en particular los ministerios de energía y MA. Biodiversidad fue la mesa más ambiciosa y se definieron  6 submesas de trabajo, una de las cuales en agricultura y pesca,  En el caso de océano, nombra el primer informe y el ministerio de ciencia ha recogido las recomendaciones. Muchas recomendaciones son transversales.
Se identifica una necesidad de implementar y/o reforzar redes de monitoreo. Está la necesidad de tener acceso a estos datos, pero no están disponibles o coordinados.
Otro tema transversal fue la necesidad de protección de los ecosistemas para asegurar los servicios ecosistémicos. Se presentaron varias recomendaciones sobre gobernanza por lo transversal de la temática, porque la institucionalidad existente no es suficiente.  Cada crisis demuestra la necesidad de tener una gobernanza para tomar decisiones complejas. La toma de decisión implica fortalecerse estando informados por la evidencia. El cambio climático es transversal y un proyecto de largo plazo de 20.30 años de desarrollo del país, y va a requerir asesorías permanentes.
Sebastián Vicuña:   Algunos detalles de operación del comité y recomendaciones sobre el comité a futuro. Se desarrolló con espacios de aportes tanto  internacionales, como nacionales y de articulación con la comunidad científica. Algunas tenían que ver con la organización del evento y el pabellón,  Otros trabajos tendrán un rol más permanente en los planes de adaptación, la ley marco de cambio climático y también espacios de colaboración más propios de la comunidad científica en Chile y AL.  Se recomienda continuar el trabajo del comité. La  elaboración de la política pública es rol del comité. Hubo un exitoso trabajo de elaboración de informes. El ministro de ciencia toma esto como un eje importante. Se está elaborando un plan de trabajo. 
Se necesitan recursos en personas y otro tipo de recursos. Tuvimos una fluida relación con el MMA y otros ministerios, salud y muchos otros.  Eramos 9 científicos y no representábamos todas las áreas y disciplinas. Faltaban los economistas. Se está trabajando una página web del comité. En el ámbito internacional es la participación cómoda e incómoda en la negociación nacional e internacional, un espacio que hay que seguir promoviendo.
¿ Dónde encontrar los informes?:  en la página web del ministerio de ciencias.  buscar por Comité Científico.

Pregunta: ¿ Cómo se alinean los esfuerzos de recuperación de la economía y los compromisos del cambio climático y a ser  carbononeutrales? 
Carolina Schmidt: Tenemos urgencias, 2 millones que han perdido sus fuentes de trabajo. Nos asusta  la urgencia de generar fuentes de trabajo y podemos alejarnos de los objetivos que hemos planteado. Chile fijó su meta en la NDC con mucha  ambición en medio de la pandemia. Los objetivos de reactivación tienen que tener un énfasis verde, utilizar la crisis como un acelerador de la generación de eliminación de GEI. Quiero destacar en particular la importancia de tener empleo para las comunidades locales. Nuestro plan de reactivación tiene un énfasis verde.

Pregunta al Ministro Couve:  ¿Qué oportunidades visualiza para que el comité científico haga aportes para que el país sea carbononeutral, como se ha propuesto?
Veo que Sebastián y Maisa han planteado un tema central, que es el haber podido generar   confianza entre los distintos mundos y las interacciones generadas, como capacidades del estado. Esta fue una prueba de concepto. Los ministerios se pueden articular. Estos procesos no son fáciles. Hay que ocuparse de insertarse en el espacio público. Reconocer las tensiones existentes y trabajarlas. 
Como ministerio  nuevo estamos convencidos de lo que tenemos que hacer para un desarrollo sostenible: generar  inversiones, por ejemplo, en tema energético, en soluciones basadas en la naturaleza, energía híbrida, los humedales, con beneficios económicos y ambientales. El comité tiene que institucionalizarse con las  problemáticas territoriales, y la articulación entre energía, MA y ciencias tienen que darse en los territorios.

Carolina Schmidt:   Las confianzas generadas, que se veían difíciles de lograr hace un año, ha sido un logro muy importante. Dos focos:   la construcción de una estrategia a largo plazo y la ley de cambio climático. En la ley se establece el Comité Climático y la incorporación del ministerio de ciencias a la Comisión interministerial de sustentabilidad. Hacienda, agricultura, minería, OO.PP y necesitamos al ministerio de ciencia presente. La participación debe venir también de las ciencias sociales y económicas, con la incorporación de científicos regionales. El importante del rol de incorporación de las ciencias sociales. Queremos una transición justa en la descarbonización del país. Contamos con científicos de gran valor y amor por nuestro país.

Pregunta a Maísa Rojas:  ¿ Por qué es tan relevante contar con un Comité Científico?
La ciencia no es estática. Avanza y a veces muy rápidamente. Para planificar las transformaciones y generar una sociedad resiliente con el clima hace falta un acompañamiento, pero hacer el acompañamiento también va a ser crítico, porque no va a ser una línea recta. Es pertinente y deseable que en ese camino exista un acompañamiento estrecho de la ciencia, para aprender juntos. Acompañar al estado en este camino no fue exento de dificultades. No es solo técnico, sino de generar confianzas y lenguajes.

Pregunta a Sebastián Vicuña:   ¿Qué rol ves para generar el vínculos entre lo público y la ciencia? Las capacidades tienen que ser reforzadas en la ciencia. La UE nos ha dado un buen apoyo. Transferencia de conocimientos.  Hay un desarrollo de la ciencia hacia resolver problemas. Sería ideal tener capacidades de investigación más allá de las universidades, financiados desde el Estado, como un deseable. La transferencia es muy importante, pero tiene que generarse capacidades de adoptar la tecnología. Hay que darle importancia a la transferencia para lograr ese objetivo.

Pregunta a Maísa Rojas: ¿Cómo incorporar a las empresas y actores de la sociedad civil para la acción climática? Como desde el Comité visualizan  que pudiesen ser incorporados esos otros actores.
Maísa: Nadie puede desconocer  las múltiples crisis que ha enfrentado Chile en el último año: Crisis climática, después la crisis social y ahora la sanitaria. Muy vinculados a la desigualdad y no podemos hacernos los tontos frente a esta situación. Sin duda en todo lo que ocurrió, la generación de confianza fue algo muy crítico, y tenemos una gran suerte por vivir en un país en que la acción por el cambio climático hay un gran consenso, por lo que se puede generar algo cohesionado. Impregnar al resto de la sociedad de enfrentar juntos el cambio climático con cohesión, También sabemos desde la ciencia de que para lograr la limitación del cambio climático, las transformaciones tienen que ser profundas. Nadie puede resolver los problemas solo y los científicos tienen que hacer el acompañamiento con la sociedad civil, el sector privado y me gustaría ver ese rol de visagra desde la ciencia. Sería bonito.

Pregunta: ¿Cómo a través del Comité puede generarse una vinculación  con las políticas públicas? ¿Qué rol se prevé para ir incorporando esto que dijiste, de ser un vaso comunicante?
Maísa Rojas: éramos directores de centros y tenemos un componente importante de divulgación de nuestras ciencias, con los estudiantes, con la ciudadanía en general, con lo público. Da para todas estas opciones. Los centros de las regiones como el  EULA tienen vinculación con sus regiones también y esperamos que se pueda reforzar.

Sebastián Vicuña: los científicos tendemos en general asociarnos y crear redes,  hay una red de investigación sobre el agua y se  está trabajando en apoyo a este comité.

martes, 7 de julio de 2020

Webinario de País Circular sobre la estrategia de manejo de residuos orgánicos, 2 de julio de 2020 ( Resumen Anna Karin Gauding)




 Moderado por: Pablo Badenier.
Comentaristas: Carolina Leitao, Alcaldesa de Peñalolén
Felipe Ortiz, gerente de la empresa Armony
Guillermo González, jefe de la oficina de Economía Circular del Ministerio de MA.

Pablo Badenier comenta inicialmente la importancia de contar pronto con una estrategia en el manejo de los residuos orgánicos,  que pueden generar empleo verde, implicar un importante ahorro de energía,  y el nacimiento de empresas de residuos orgánicos.
Guillermo González celebró el avance logrado en esta materia, para que dentro de poco se pueda contar con una estrategia nacional de manejo de residuos orgánicos. A nivel nacional constituyen el 58% de los RSD, en algunas comunas rurales hasta 70% y representan en total 4,3 millones de toneladas anuales, con un porcentaje actual de reciclaje de apenas 1%. Los materiales reciclables que caerán bajo la ley REP representan el 26%.  En el ministerio reciben el apoyo de un programa canadiense llamado Reciclo.  Se llevaron a cabo mesas de trabajo con representación de la empresa privada, los municipios y Asociaciones municipales, mas organizaciones de la sociedad civil. A fines de julio se presentará la propuesta a  consulta pública.
Actualmente, el 13% de los municipios tienen algún tipo de iniciativas, aunque  la mayoría a muy pequeña escala.
Actualmente hay casos como la de Arica, en que el material compostado de la empresa Armony se envía 2.036 km, con importantes emisiones de GEI en el transporte, en circunstancias que Arica podría generar su propio compost.
Los ejemplos de plantas de compostaje que Guillermo nombra son Santa Juana en las afueras de Concepción, que en solo tres meses logró la reducción del 30% de los residuos que van al relleno sanitario. Otras comunas que menciona son San Antonio y Viña del Mar. No menciona la Pintana, la comuna con la primera planta de compostaje municipal; tampoco experiencias anteriores como la de Tomé en los años 80.
Hay diferentes iniciativas, pero el compostaje a nivel domiciliario no representará en el mejor de los casos más del 20%. Hay también compostaje a nivel barrial;  plantas más grandes y están las plantas de generación de biogás. También hay recolección puerta a puerta, iniciativas de compostaje y vermicultura en escuelas y colegios, y parques urbanos.  Ninguna de estas opciones es excluyente.
Anuncia que la década de 2020 será la de la transformación.
Plantea 7 preguntas, a las que habrá que encontrar respuestas:
-        ¿Cómo nos organizamos? Es decir,  gobernanza. Aquí serán fundamentales las municipalidades.
-        ¿Cómo financiamos la transformación?
-        ¿Qué barreras regulatorias hay? Son muchas.
-        ¿Cómo involucramos a la ciudadanía?
-        ¿Cómo generamos demanda de los productos?
-        No debemos olvidarnos de prevenir que se produzcan los residuos
-        ¿Cómo monitoreamos el avance?
Carolina Leitao presenta la experiencia de Peñalolén, donde se genera 1,26 k/día por habitante, con 57% de residuos orgánicos, que  a su vez generan 104 k/hab de CO2. Tienen convenios firmados y funcionando entre empresas privadas como COPEC y Aguas Andinas, y cuentan con apoyo de la U. Adolfo Ibañez. Se enfocan hasta ahora más que nada en las ferias libres y nombra la educación ambiental como el motor para fomentar ferias sustentables, De las ferias libres gastan mensualmente medio millón en transporte y disposición final.  Han realizado hasta ahora 300 talleres y cursos y 17.000 personas fueron capacitados en su Ecoparque. Actualmente, el 100% de las escuelas tienen compostaje y el 80% de los establecimientos educacionales tienen certificación ambiental.  También realizaron un concurso en los colegios y desde que empezó la pandemia llevan adelante educación virtual, a la que asisten personas no solo de la comuna y del país, sino también de otros países de América Latina.
Tres ferias hacen compostaje y lombricultura.
Firmaron en 2014 un Acuerdo de Producción Limpia y actualmente hay en la comuna:
-        Un centro de reciclaje comunal
-        Una planta de compostaje
-        Fortalecimiento del reciclaje inclusivo
-        Un centro ambiental de nombre Cantalao
-        Fortalecimiento del Ecoparque.
Según Carolina Leitao, un 15% de los municipios en Chile gestiona los residuos orgánicos.
Felipe Ortiz presenta la empresa Armony, que se constituyó hace 30 años y es ahora una empresa D con 90 personas trabajando. Empezaron con los residuos industriales y las podas municipales. De su terreno en Pudahuel, 8 ha son utilizados para procesar 120.000 ton/año, de las cuales quedan 35.000 toneladas como producto final. Llevan esperando 20 años que se dé un impulso a nivel central al manejo de los residuos orgánicos, que puede transformar pasivos ambientales en activos. Nombra y muestra una imagen de como el sustrato está siendo usado en suelos magros de Rancagua, para plantas de arándano en grandes “maceteros” de plástico. Nombra también el ejemplo de un producto final, llamado Mulch, que se procesa con pallets de Sodimac en desuso, y que mediante el proceso de compostaje vuelve a la tierra. Nombra también el proyecto de reforestación de Cerro de Renca en noviembre pasado, donde se plantaron 15.000 árboles.-
Plantea que la circularidad es el concepto que les mueve como empresa.  Contemplan que habrá un manejo del 30% de los residuos orgánicos en 2030 y el 40% en 2040, representando 3 millones de toneladas de residuos, que se reducen a un 30% con el compostaje.
Nombra la desertificación y los pasivos mineros como los pasivos ambientales, donde el compostaje juega un rol importante.
En la segunda ronda contestan preguntas del público, que llega a casi 500 personas, un número de espectadores que impacta a todos.
Pablo pregunta por el tema álgido del financiamiento, que nombra como un tema medular, dado que el 27% de los hogares está exento del pago de impuestos por ley,  y el 57% no paga contribuciones. En Colombia se paga por el manejo de los residuos,  y cambiar el modelo tendrá que ser un esfuerzo público/privados. En Chile no hay incentivos para innovar en el manejo de los residuos con un costo de menos de 10.000 pesos/tonelada para la disposición final. (será a nivel nacional) Es un desincentivo importante y será un gigantesco tema iniciar la transformación.
      Carolina Leitao plantea diferentes beneficios y ganancias sociales como
      incentivos; la inclusión de recicladores de base, pagándoles un sueldo y
      otras ganancias para la comunidad. Considera que el Estado debe generar
      incentivos y reducir impuestos a los que reciclan, por ejemplo.

Una barrera de entrada es dónde colocar la materia prima, dándole un valor,  y menciona la agricultura en Chile con uso de muchos químicos, que generaría un ahorro importante con el uso del compost. En ese sentido plantea que la fertilización de los suelos también debe ser considerado un incentivo, considerando el compost como un recurso.
Menciona el rol de los micro- emprendimientos en base a los residuos orgánicos. Las redes de recicladores de base articulan soluciones sociales, innovación e ingenio.
Guillermo Gonzalez comenta que no hay una solución única, sino que habría soluciones mixtas, donde los proyectos comunitarios jugarán un rol clave, con la Municipalidad jugando un rol central,  debiendo ofrecer espacios para el compostaje.  Las municipalidades van a tener que hacer la pega y no tienen los recursos. El apoyo para esto tiene que venir desde el nivel central.
Ante una pregunta por la opción de generar biogás, Felipe Ortiz plantea que hay temor de invertir, ya que es una solución costosa, además que la capacidad calorífica de los residuos también influye, y que el manejo es técnicamente complejo. Nombra los purines de cerdo que tienen condiciones muy diferentes a los de las lechugas. También habrá que ver como ocupar el digestato. Pero con todos esos factores limitantes, el biogás y el compostaje pueden ir en paralelo, aunque cree que  cualquier innovación implicará contar con subvenciones estatales.
Otra pregunta es ¿cómo repensar la regulación? Guillermo Gonzalez nombra como desafío entregar en 2021 2000 composteras a familias en Chiloé, una especie de laboratorio. Plantea que el manejo de los residuos orgánicos tiene directa relación con la política climática, y hace un llamado a todos a participar.
Carolina llama a fortalecer la educación ambiental como eje estratégico para generar cambios y ve como desafío que los municipios vean las ventajas de procesar los residuos orgánicos,  con la baja tarifa actual de disposición final, y  plantea la necesidad de incorporar este tema en los contratos de aseo, además de hacer menos engorrosos y burocráticos los trámites para iniciar una planta de compostaje.
Felipe Ortiz cree que la tendencia va a ser la de privilegiar soluciones y ventajas, realizar mayores estudios, apostar a los conocimientos, compartir la experiencia para aprender de los errores,  y pide finalmente alianzas público/privadas para generar permisos y realizar mejoras.
Comentarios personales:
Encontré que lo único novedoso es el haber avanzado hacia una estrategia nacional, optando por privilegiar el compostaje. De los anuncios gubernamentales pasa generalmente mucha agua bajo el puente hasta que se vean implementados los cambios.
Me sorprendió que Guillermo, como representante de la autoridad, nombrara la necesidad de subvenciones estatales y desregulaciones, planteando desde el ministerio preguntas, que tendrán que ser enfrentadas desde el nivel central.
Conocí Armony a mediados de los años -90, cuando la empresa municipal Borlange Energi inició con las municipalidades de Conchalí y Huechuraba un proyecto de compostaje barrial, comunitario, y la recolección de pilas. Los problemas regulatorios de esa época eran enormes, y al parecer no ha cambiado nada, o muy poco, en 25 años. La experiencia de la comuna de Tomé terminó por la misma razón.
Me sorprendió escuchar hoy que Armony creció tanto como para contar con 90 personas empleadas, manteniéndose prácticamente todos los obstáculos, salvo la decisión del gobierno el año pasado de elaborar una estrategia para el tratamiento de los residuos orgánicos.
Recuerdo que Hernán Durán, después de que GESCAM realizara un estudio en la Araucanía, planteó que el paso más importante en la zona y en Chile sería el de tratar la fracción orgánica, la de mayor peso y porcentaje, con la generación de gases de efecto invernadero en los vertederos y rellenos sanitarios. De esa constatación hace unos cinco años,  no hay mayores avances en la materia, salvo algunas iniciativas locales como las de la Pintana, el Bosque, el Monte, Santiago, Independencia, sorteando los obstáculos existentes.
En un seminario a mediados de 2019 en el ex Congreso, la ministra Carolina Schmidt planteó por primera vez la elaboración de una estrategia nacional de manejo de residuos orgánicos. Lo hizo en el contexto de la COP25 en Chile, cuando el gobierno necesitaba mostrar avances. En ese seminario hubo presencia de altas autoridades de Italia. Se presentó la experiencia del norte de Italia en compostaje, principalmente, y los amigos italianos en Chile presentes como público, me comentaron que  incluso esa tecnología, no tan costosa, solo sobrevivía gracias a  subvenciones públicas. En el seminario se visualizó la opción del compostaje como la tecnología privilegiada en la estrategia nacional.
Un pequeño avance  en Chile es el Fondo de Reciclaje para proyectos de valorización, en los que se pueden incorporar proyectos de procesamiento de los residuos orgánicos.
Sigue dependiendo en gran medida del interés y compromiso de los alcaldes y las autoridades regionales si se avanza o no en materia de valorización de los residuos orgánicos. 
Los grandes nudos siguen siendo los mismos que hace 30 años, y en el webinario  ayer no se plantearon soluciones al tema del financiamiento, en el marco de la conversión a una economía circular.  Cualquier innovación en el manejo de los residuos orgánicos pasa por un período inicial de mayores costos, asumidos en Europa mediante subsidios estatales. A diferencia de los productores de materiales reciclables que caen bajo la ley REP, los residuos orgánicos domiciliarios son responsabilidad de los municipios, y la mayoría de los municipios no está en condiciones de financiar el salto hacia un manejo más sustentable de la fracción orgánica.
Sólo incorporando los beneficios climáticos;  el avance en el cumplimiento de los ODS,  mejoramiento de los suelos en el caso del compostaje, y la generación de energía limpia en el caso del biogás,  pienso que será posible dar un verdadero giro de timón en esta materia.
    

Leyes de cambio climático en Chile y España: Visiones de sus procesos participativos.



       
Webinario 23 de junio 2020. Organizado por el programa EUROCLIMA ( Resumen)

1.- Carolina Urmeneta, Oficina de Cambio Climático del Ministerio del Medio Ambiente de Chile. Expone el proceso participativo iniciado para la Ley Marco desde 2018, como un gran éxito en participación, 1800 personas en la participación temprana. El proyecto de Ley se envió al Congreso en enero 2020, aún esta en Comisión para ver si se aprueba la idea de legislar. La ley permitirá fijar los principios del país según lo firmado en el Acuerdo de París, neutralidad de carbono 2050. Posterior a esta Ley se fijarán los parámetros correspondientes a enfrentar.
2.- Helena Fabra, Oficina de Cambio Climático del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España. Relató en proceso en España iniciado en 2017, que aun no se presenta a las Cortes y con características de participación pionero en el país. Hubo alta participación de empresarios.
3.-Sebastián Torrealba, miembro de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados de Chile. La presentación del proyecto se ha retrasado por que se introdujo “la ideología”. Él ha introducido la idea de agregarle la opción de la Ley donaciones a proyectos medio ambientales. (una vergüenza)
4.- Marina Hermosilla, CLG-Chile, Líderes empresariales por la Acción Climática) Representa a una organización de empresas para una participación organizada con todos de su sector para la toma de decisiones.
5.- Pilar Moraga, CR2, Centro de Ciencia del Clima U de Chile. destacó la importancia de potenciar la dimensión comunicativa y consultiva en el proceso.  Analizó excesiva tendencia hacia lo informativo del proceso llevado a cabo, faltando una buena comunicación y   socialización de la sistematización que se ha seguido para incorporar y/o rechazar las propuestas salidas de la consulta. Hizo notar la alta participación de funcionarios públicos en los diálogos regionales y la falta de conversaciones previas para potenciar la participación de la ciudadanía organizada. (bien).
6. Flavia Liberona, Directora Ejecutiva Fundación Terram. En la misma línea anterior, evaluó falta de diálogo con la ciudadanía para alcanzar una participación efectiva y real. Se requiere un trabajo de educación y sensibilización previo para comprender el objetivo del diálogo y la consulta. (bien)


Reciclaje en tiempos de pandemia: El reciclaje en Colombia (Resumen)




En  un  webinario organizado por Foros Semana de Colombia, las autoridades ambientales de Bogotá (Secretaría del Ambiente y UAESP) debatieron junto con un representante del Movimiento Ambientalista de Colombia, un organismo empresarial, que incluye a los recicladores de base;  y una representante para los países andinos de la empresa Tetrapak, acerca de la economía circular,  los avances y obstáculos para aumentar el porcentaje de reciclaje, ahorro de materiales y reducción de los volúmenes que van a disposición final en el relleno sanitario Doña Juana en Bogotá.
 Abordaron también las consecuencias del Covid-19 en el impulso a una economía circular.
Se constató que hay una reducción de 20 a 25%% de ingreso al relleno sanitario, producto de la pandemia, y se cree que es consecuencia de una reducción en la segregación en origen y del menor flujo de residuos del comercio y la industria por la baja en las ventas y en la producción en general.
En relación al Covid-19 y sus consecuencias, se opina que el rol de los recicladores de base es una actividad esencial y que el miedo exagerado al contagio está limitando el acercamiento de éstos a los usuarios. Existen prejuicios en cuanto a, por ejemplo,  el contagio transmitido  en el servicio de Delivery por los cartones y las bolsas, y una actitud en general conservadora en relación al reciclaje producto de miedos infundados.
 El representante del movimiento ambientalista nombra iniciativas de producción en tela lavable de lo que en Colombia llaman tapabocas (mascarillas) y el uso de guantes de plástico que en lugar de limitar el contagio, lo va esparciendo.
Carolina Urrutia, secretaria de Ambiente de Bogotá, nombró como principales frenos la falta de incentivos al usuario para segregar en origen, y la falta de credibilidad de la ciudadanía en que las bolsas segregadas no terminen todas en el relleno sanitario. Usan tres colores de bolsas: la blanca para los materiales reciclables, la negra para lo no reciclable y a futuro la verde, para la implementación de un sistema de manejo de los residuos orgánicos a partir de 2021. La ciudadanía sospecha que todo se junta al final y no ve los resultados de la segregación en origen. Además, muchas veces los recicladores abren las bolsas para verificar si los materiales recolectados son los que corresponden.
El 46% de los residuos domiciliarios corresponde a residuos orgánicos;  el 12% a plástico, y el resto se reparte en las demás categorías.
Todos consideran importante el establecimiento de relaciones cercanas entre el usuario y los recicladores de base, o recuperadores ambientales que también los llaman, y  que en Bogotá mayormente son empresas que recolectan los materiales en camiones.
Hay muchas campañas publicitarias acerca de la importancia de reciclar, y existe la voluntad de la ciudadanía en cooperar, pero a nivel nacional faltan aún tecnologías para la recuperación de una buena parte de los materiales reciclables, con envíos fuera del país e incluso fuera de AL. La credibilidad de los usuarios aumentará el día en que vean el resultado de sus esfuerzos, pero también faltan incentivos económicos en términos de bajar el costo de la gestión de residuos a los usuarios que reciclan correctamente.
En Colombia hay un gran número de leyes ambientales, y está vigente la Ley de Responsabilidad Extendida al Productor, pero como lo planteó Carolina Urrutia, la cantidad de normativa existente se parece a un árbol de pascua,  en el que se van colgando los diferentes instrumentos normativos, sin una clara conexión entre uno y otro instrumento.
Todos los panelistas parecen concordar en que la falta de una buena conexión entre los diferentes actores y organismos lleva a faltas de sinergias en la operación de los programas. La debilidad está en la operación. Un panelista plantea que deben homogenizarse los  programas en el país, a lo que otro declara no estar de acuerdo, dada la gran diversidad de contextos en el país. Una panelista pide que sean escalonadas las muchas pequeñas iniciativas locales.
Falta articular mejor las políticas públicas con los emprendimientos llamados verdes.
A los administradores de edificios les falta conocimiento sobre lo que se recicla. Los envases de Tetra Pak se reciclan en Colombia, transformándolo en techos, jardines verdes. Lo importante es entregarlo aplastado y vacío para generar un engranaje entre los actores.
Acerca de incentivos y disuasivos: Hay un pequeño incentivo con la rebaja en la la tarifa cuando se constata un buen manejo en los conjuntos habitacionales. Todos dicen que si, pero a la hora de implementar la capacitación, hay poca participación. Yendo puerta por puerta para que asistieran a capacitaciones, hubo poca participación.  Los usuarios son parte importante del ciclo, y también parte de la solución. Con castigos y premios se puede aumentar el porcentaje de reciclaje. El marco regulatorio de las tarifas se renueva cada cinco años.  Recicladores  y recuperadores ambientales  es el nombre que les dan a los recicladores de oficio.
En www.uaesp.org.co hay información sobre la ruta del reciclaje en Bogotá-
En Colombia se recicla el 8%, en Bogotá el 16%. Un reto importante es ahora ver como separar los residuos orgánicos.
Hay proyectos pilotos en Bogotá y es importante vincularlos con las empresas privadas, estableciendo convenios de aprovechamiento de plásticos PET, Tetra Pak etc.
Hay que lavar y secar los envases antes de entregarlos para el reciclaje. Toma unos minutos, pero es necesario generar ese cambio de hábitos.
Comentarios finales:
·       Hay una responsabilidad individual de buscar envases reciclables, pedir vidrios reciclables, usar cantimploras que se llenan, etc. Todo está conectado, y el consumo irresponsable hiere y contamina.
·       El problema no está en el residuo sino en qué haces con él. Que  un reciclado nunca tenga que sacar un material reciclable de la basura.
·       Incentivar el consumo responsable y consciente. Hay que ocuparse de los materiales, ya que casi todos son reciclables si son correctamente separados.
·       Reducción, reutilización y reciclaje. Cambiar el chip y entendder que lo que va a l relleno sanitario son recursos aprovechables. Generar una sinergia entre ciudadanos, empresas e instituciones.
·       Se requiere hacer una buena evaluación del marco legal que es confuso, que es un mal de origen, que impide tener un buen resultado, y repensar el esquema tarifario. Hace falta un cambio de hábitos de las instituciones, las empresas, los medios de comunicación  y  los individuos,
·       No a las botellas plásticas. No consumir plásticos de un solo uso. Cambiar el lenguaje y entender que todo es materia prima, y no basura.