En un webinario organizado por Foros Semana de Colombia, las
autoridades ambientales de Bogotá (Secretaría del Ambiente y UAESP) debatieron
junto con un representante del Movimiento Ambientalista de Colombia, un
organismo empresarial, que incluye a los recicladores de base; y una representante para los países andinos de
la empresa Tetrapak, acerca de la economía circular, los avances y obstáculos para aumentar el
porcentaje de reciclaje, ahorro de materiales y reducción de los volúmenes que
van a disposición final en el relleno sanitario Doña Juana en Bogotá.
Abordaron también las consecuencias del
Covid-19 en el impulso a una economía circular.
Se
constató que hay una reducción de 20 a 25%% de ingreso al relleno sanitario,
producto de la pandemia, y se cree que es consecuencia de una reducción en la
segregación en origen y del menor flujo de residuos del comercio y la industria
por la baja en las ventas y en la producción en general.
En
relación al Covid-19 y sus consecuencias, se opina que el rol de los
recicladores de base es una actividad esencial y que el miedo exagerado al
contagio está limitando el acercamiento de éstos a los usuarios. Existen
prejuicios en cuanto a, por ejemplo, el
contagio transmitido en el servicio de
Delivery por los cartones y las bolsas, y una actitud en general conservadora
en relación al reciclaje producto de miedos infundados.
El representante del movimiento ambientalista
nombra iniciativas de producción en tela lavable de lo que en Colombia llaman
tapabocas (mascarillas) y el uso de guantes de plástico que en lugar de limitar
el contagio, lo va esparciendo.
Carolina
Urrutia, secretaria de Ambiente de Bogotá, nombró como principales frenos la falta
de incentivos al usuario para segregar en origen, y la falta de credibilidad de
la ciudadanía en que las bolsas segregadas no terminen todas en el relleno
sanitario. Usan tres colores de bolsas: la blanca para los materiales
reciclables, la negra para lo no reciclable y a futuro la verde, para la
implementación de un sistema de manejo de los residuos orgánicos a partir de
2021. La ciudadanía sospecha que todo se junta al final y no ve los resultados
de la segregación en origen. Además, muchas veces los recicladores abren las
bolsas para verificar si los materiales recolectados son los que corresponden.
El
46% de los residuos domiciliarios corresponde a residuos orgánicos; el 12% a plástico, y el resto se reparte en
las demás categorías.
Todos
consideran importante el establecimiento de relaciones cercanas entre el usuario
y los recicladores de base, o recuperadores ambientales que también los llaman,
y que en Bogotá mayormente son empresas
que recolectan los materiales en camiones.
Hay
muchas campañas publicitarias acerca de la importancia de reciclar, y existe la
voluntad de la ciudadanía en cooperar, pero a nivel nacional faltan aún
tecnologías para la recuperación de una buena parte de los materiales
reciclables, con envíos fuera del país e incluso fuera de AL. La credibilidad
de los usuarios aumentará el día en que vean el resultado de sus esfuerzos,
pero también faltan incentivos económicos en términos de bajar el costo de la
gestión de residuos a los usuarios que reciclan correctamente.
En
Colombia hay un gran número de leyes ambientales, y está vigente la Ley de
Responsabilidad Extendida al Productor, pero como lo planteó Carolina Urrutia,
la cantidad de normativa existente se parece a un árbol de pascua, en el que se van colgando los diferentes
instrumentos normativos, sin una clara conexión entre uno y otro instrumento.
Todos
los panelistas parecen concordar en que la falta de una buena conexión entre los
diferentes actores y organismos lleva a faltas de sinergias en la operación de
los programas. La debilidad está en la operación. Un panelista plantea que
deben homogenizarse los programas en el
país, a lo que otro declara no estar de acuerdo, dada la gran diversidad de
contextos en el país. Una panelista pide que sean escalonadas las muchas
pequeñas iniciativas locales.
Falta
articular mejor las políticas públicas con los emprendimientos llamados verdes.
A
los administradores de edificios les falta conocimiento sobre lo que se recicla.
Los envases de Tetra Pak se reciclan en Colombia, transformándolo en techos,
jardines verdes. Lo importante es entregarlo aplastado y vacío para generar un
engranaje entre los actores.
Acerca
de incentivos y disuasivos: Hay un pequeño incentivo con la rebaja en la la
tarifa cuando se constata un buen manejo en los conjuntos habitacionales. Todos
dicen que si, pero a la hora de implementar la capacitación, hay poca
participación. Yendo puerta por puerta para que asistieran a capacitaciones,
hubo poca participación. Los usuarios
son parte importante del ciclo, y también parte de la solución. Con castigos y
premios se puede aumentar el porcentaje de reciclaje. El marco regulatorio de
las tarifas se renueva cada cinco años. Recicladores y recuperadores ambientales es el nombre que les dan a los recicladores de
oficio.
En
www.uaesp.org.co hay información sobre la ruta del reciclaje en Bogotá-
En
Colombia se recicla el 8%, en Bogotá el 16%. Un reto importante es ahora ver
como separar los residuos orgánicos.
Hay
proyectos pilotos en Bogotá y es importante vincularlos con las empresas
privadas, estableciendo convenios de aprovechamiento de plásticos PET, Tetra
Pak etc.
Hay
que lavar y secar los envases antes de entregarlos para el reciclaje. Toma unos
minutos, pero es necesario generar ese cambio de hábitos.
Comentarios
finales:
·
Hay una responsabilidad individual de buscar envases
reciclables, pedir vidrios reciclables, usar cantimploras que se llenan, etc. Todo
está conectado, y el consumo irresponsable hiere y contamina.
·
El problema no está en el residuo sino en qué haces con él.
Que un reciclado nunca tenga que sacar
un material reciclable de la basura.
·
Incentivar el consumo responsable y consciente. Hay que ocuparse
de los materiales, ya que casi todos son reciclables si son correctamente
separados.
·
Reducción, reutilización y reciclaje. Cambiar el chip y entendder
que lo que va a l relleno sanitario son recursos aprovechables. Generar una sinergia
entre ciudadanos, empresas e instituciones.
·
Se requiere hacer una buena evaluación del marco legal que es
confuso, que es un mal de origen, que impide tener un buen resultado, y
repensar el esquema tarifario. Hace falta un cambio de hábitos de las
instituciones, las empresas, los medios de comunicación y los
individuos,
·
No a las botellas plásticas. No consumir plásticos de un solo
uso. Cambiar el lenguaje y entender que todo es materia prima, y no basura.
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